miércoles, 31 de octubre de 2018

Vitamina D y cólicos: lo que se sabe al respecto y posibles soluciones/Bebés y más



Los profesionales sanitarios llevamos años (muchos años en realidad) recomendando a los padres y madres que hagan vida fuera de casa, que paseen, que jueguen al aire libre, que caminen más, etc., para que los niños hagan más vida en el exterior, puedan tener más juego libre, y de paso, tengan unos niveles óptimos de vitamina D (la vitamina que sintetizamos al tener la piel en "contacto" con la luz solar).
A pesar de ello, y porque los tiempos han cambiado y también nuestras costumbres, se ha visto que son muchos los bebés españoles que tienen déficit de vitamina D y por eso hace unos años se realizó la recomendación a nivel estatal de suplementar a los bebés recién nacidos con vitamina D, al menos hasta los 12 meses de vida.
En la actualidad son mayoría los bebés que están tomando dicho suplemento, pero los hay que no lo hacen por asociarse el suplemento de vitamina D a los cólicos del lactante: ¿Es cierto que puede pasar? ¿Qué puede hacerse entonces?
¿Por qué necesita mi bebé vitamina D?
Esta es una de las preguntas que se hacen muchos padres que tienen más de un hijo. Cómo es posible que ahora haya que dar vitamina D a los bebés, todos los días, si con los hermanos mayores nadie les recomendó que lo hicieran.
La respuesta es clara: porque por entonces se pensaba que era suficiente con recomendar salir a la calle todos los días, y al verse que no era así, se decidió iniciar la suplementación. No es que a los bebés de ahora no les haga falta (aunque habrá casos en que no sea necesaria), sino que a los que fueron bebés hace unos cuantos años, ahora niños mayores, probablemente si les habría ido bien.
Pero voy a explicar por qué: aunque todavía no se conocen todas las consecuencias del déficit de vitamina D (cada poco tiempo se descubren nuevos datos al respecto),